Anoche, mientras dormía,
sentí tu aliento en mi almohada,
me despertó el suave roce
de tus labios en mi oreja,
más fingí seguir durmiendo
para probar el deleite
de tus amores secretos.
Disfruté del jugueteo
de tu lengua por mi cuello,
y de tus dedos expertos
recorriendo sabiamente
mi desnuda anatomía;
uno a uno penetraron
la gruta de mis deseos,
y tu piel más y más cerca
cubrió del todo mi cuerpo.
Tuve que hacer un esfuerzo
para fingir que dormía,
mientras removias mis carnes,
para fecundar mis sueños.







Imagino que llegaría el momento que dejarias de fingir noooo, me refiero al orgasmo, jaja
Besos licenciosos.
Ummmm no hay mejor manera de despertar! Qué delicia fingir ese sueño!!!
Un besazo
muy interesante y sabroso visitarte y excelenta casamiento de imagenes y palabras… me gusto… ya te puse en los enlaces de mi Blogia
Da gusto amanecer así, me encanta tu blog, volvere.