08
Dic
06

Escaleras ardientes

Acababan de llegar de una fiesta que terminó casi al amanecer. Él, con gran timidez, le había pedido a ella que se hiciera su novia. Ella, con la emoción inundándole los ojos, había aceptado. Sellaron el inicio de la relación con el abrazo más tierno y apretado que pudieron darse en ese momento, en plena fiesta, con la música estremeciéndolo todo y la luna llena en lo alto.No llegaron directo a casa. En el ascensor ya habían empezado a besarse… Besos titubeantes, casi de exploración. Unos besos tiernos, los mismos que podría darse una pareja de colegiales a escondidas.

A medida que el ascensor subía, la sangre hervía y los labios se hacían más ávidos. Las manos empezaban a moverse, si bien algo torpes. El ascensor se abrió y a él le pareció que habían llegado demasiado rápido. Ella le tomó la mano y lo condujo a las escaleras. Dejaron a un lado llaves, cartera, celulares, y empezaron a besarse.

Ahora el riesgo le añadía un atractivo desconocido y gigantesco a lo que hacían. Los besos se hicieron más profundos, largos, húmedos. Se mantenían abrazados sin aflojar un milímetro. Él la atrajo por la cintura y empezó a frotarse contra su cuerpo. Bailaban una fogosa danza sin música pero cargada del más violento deseo. Ella jaló la camisa de él y dejó que sus manos recorrieran su espalda. Esas caricias lo hicieron estremecerse y fue como si algo hubiera explotado en su corazón.

Los labios y la lengua de él se posesionaron del cuello de ella, mientras empezaba a acariciarla con más ardor. Él le dibujó un corazoncito con la punta de la lengua en la base de la oreja y a ella se le escapó un gemido. Le abrió la blusa y ante su vista quedaron los senos de ella, protegidos sólo por un sostén de encaje. Eran unos senos plenos, redondos, perfectos. La respiración agitada de ella los hacía subir y bajar de un modo que hizo despertar el morbo de él.

Él se hundió en ese escote mientras ella revolvía sus cabellos. El sostén desapareció pronto y los pezones erectos de ella se le quedaron mirando como si le dijeran “Chúpanos, lámenos, te pertenecemos”. Eso hizo, mientras sus manos apretaban las nalgas de ella por encima de su pantalón. Los jadeos de ella hacían contrapunto con el calor que desprendía el cuerpo de él.

Él le abrió el pantalón. Metió la mano en lo más profundo de sus piernas. Sus dedos tropezaron con una vagina caliente y empapada. Apenas la tocó, ella gimió más alto y, ya fuera de control, abrió el cierre del pantalón de él. Ahora cada uno tenía el sexo del otro en la mano y se masturbaban mutuamente, buscando mucho más que sólo eso.

Se sentaron en uno de los peldaños. Ella se le sentó a horcajadas, desnuda de la cintura para arriba. Habían dejado de besarse por lapsos muy breves pero en ese momento, además de besarse, se metían mano de un modo persistente, hambriento, incesante. Él se posesionó de las nalgas de ella, por debajo de su pantalón. Se las empezó a apretar, a amasar, a estrujar. El cuerpo de ella lo tenía literalmente trastornado. Su pene estaba durísimo, impaciente por penetrarla.

Ella se incorporó un momento y le quitó zapatos, pantalones y calzoncillos. Él se levantó e hizo lo propio con ella, mientras la llenaba de besos en las rodillas, los muslos y un poco más arriba. Ella se sentó nuevamente en las escaleras y él se fue directo a su húmeda vagina, a besársela y chupársela. Esto hizo que ella se empezara a contorsionar mientras jadeaba “¡¡Ooohhhhhhhhh, cielo!!”.

Los labios de él jugueteaban con la vulva de ella. A veces se la besaba superficialmente, a veces su lengua hacía incursiones más osadas, a veces recorría su clítoris sin piedad y ella se retorcía como sacudida por una descarga eléctrica. Así, hasta que ella empezó a pedirle que la penetrara, que no aguantaba más, que su cuerpo estaba ansioso por sentirse penetrado, que el deseo le había provocado una fiebre que sólo él podía calmar.

Eso hizo él. Hizo que ella se le sentara encima y él la agarró por las caderas; guió sus movimientos. Ambos estaban unidos y convertidos en una sola criatura. Ella llevaba el ritmo. Estaba absolutamente descontrolada, se había abandonado al placer que le producía ese pene dentro de ella, llenándola, casi taladrándole las entrañas. Él estaba en un éxtasis casi total. Le agarraba los senos, se los apretaba, chupaba y besaba.

Ella se movía más rápido y él la tomó otra vez por las caderas y la atrajo con más potencia hacia sí, para que la llenara más, para que lo sintiera más dentro de ella.
Los estremecimientos empezaron al mismo tiempo para ambos. Ella le sujetó por los hombros; el placer no la dejaba hablar, tan sólo jadear. El orgasmo amenazaba con explotar en ella. Sentía un calor, una fiebre, unos corrientazos que la hacían desdoblarse. Él sentía que su pene crecía más y la inminencia del orgasmo lo hizo embestirla con más energía. Ya se había dado cuenta de que ella estaba a un paso del clímax y quería guiarla hasta ese puerto. Llegar con ella.
Lo lograron. Él acabó dentro de ella y la inundó con sus jugos. Sus ojos se voltearon. Ella lo abrazó con fuerza, le clavó las uñas en la espalda. Eran un solo ser, un solo jadeo, un solo y apasionado orgasmo. Ella se estremecía mientras sentía cómo su interior se llenaba de él. Así duraron abrazados unos cuantos minutos.
Quedaron desmadejados uno en brazos del otro, sin despegarse. por los cuerpos de ambos resbalaba el sudor. Había sido espectacular, único, maravilloso. Se miraron a los ojos, con renovado amor y agradecimiento. Sellaron el momento con un tierno beso. Afuera amanecía…
Anuncios

8 Responses to “Escaleras ardientes”


  1. 1 Abdul Rahib
    9 diciembre, 2006 en 3:27 AM

    woaw…. como quisiera saber si s real…xD… muy buenos..

  2. 2 Anonymous
    10 diciembre, 2006 en 2:03 AM

    Caramba imagino que debe ser muy real, porque se siente, se aprecia, se ve en la letras.Muy buena historia, vaya manera de iniciar su relación.Un post con mucha entrega,te felicito. DESEOEl admirador de Venus

  3. 3 Caminante
    10 diciembre, 2006 en 7:09 PM

    Simplemente WOW. De veras que si… Muy buen relato… sera real?….Aprovechando tb, para dejar mi huellita por tu blog, un dulce abrazo cálido y tierno de un caminante al que le agradaron muchos los escritos de tu casita… De veraz, sera grandioso seguirte leyendo así que me tomare la molestia de agregarte a mi blogroll espero no te moleste… 🙂

  4. 4 Caminante
    10 diciembre, 2006 en 7:12 PM

    Ah por cierto, gracias por la Visita. A mi blog Venus, 100pre bienvenida las 24 horas, yo no cobro peaje… 🙂 Besitos Silenciosos!!!

  5. 5 venus
    11 diciembre, 2006 en 12:36 AM

    Caminante para nosotros es un placer que nos agregues a tu lista, y que bueno que te gustaron nuestros erotismos placenteros, pasa mas seguido para que te empapes de ellos vale?BesosVenus

  6. 6 Ella
    11 diciembre, 2006 en 3:20 PM

    Uao Marte, me atrevería a decir que viviste en algún momento esa experiencia para poder narrarla tan perfecta, con cada una de las sensaciones que se suscitan en un momento similar. Sencillamente estremecedor.

  7. 7 Marte
    11 diciembre, 2006 en 11:19 PM

    Hola a todos y gracias por sus gentiles comentarios. Hay una parte del relato que es real. De hecho, un 70% es real. El 30% restante es invención mía. Lo que les dejo a su imaginación es cuál es el 70% y cuál, el 30%.Lo cierto es que este blog le da cabida a relatos eróticos de todo tipo, que despierten las más ardientes sensaciones en los lectores. Aquí la realidad, los deseos y las fantasías caminan de la mano. Disfrútenlas.

  8. 8 piru..
    12 diciembre, 2006 en 5:04 AM

    Pucha! me vinieron ganas. JajaExcelente Marte!Buenísimo!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A los eróticos que entran aquí

Este blog es de adultos, si no tienes 18 años, muy amablemente te pido que te retires. Gracias!

Mis erotismos mes a mes

Mis erotismos más vistos

Impulsos Eróticos

  • 18,885 hits

Conteo de mis erotismos

Blogalaxia
Ranking de blogs de Venezuela

enterate de mis erotismos por:

Este blog es parte de Buzzear Venezuela

Protected by Copyscape Unique Content Checker


A %d blogueros les gusta esto: